Aportaciones a la Ley de Memoria Histórica de Cantabria

 

Ante la consulta previa a la redacción de la Ley de Memoria Histórica de Cantabria  Represión y Exilio quiere colaborar con las siguientes

 

A P O R T A C I O N E S :

 

Partiendo del hecho indiscutible de que una Ley de Memoria Histórica debe tener como objetivo prioritario la reparación de los derechos de las víctimas y de sus familiares, entre ellos el ineludible derecho de saber toda la verdad hasta las últimas consecuencias, la cuestión que planteo se refiere a la mejor manera de contribuir a lograrlo.

Profundizar en la cultura de la memoria es una tarea muy relevante y se trataría de determinar los mejores cauces que contribuyen al objetivo de la divulgación de la Memoria Colectiva referida no solo a términos de reconocimiento o ampliación de derechos sino a un concepto ideológico e historiográfico de conocimientos de los hechos. Y a ello contribuye de manera decisiva el papel que juegan las Asociaciones de Recuperación de la Memoria o los Grupos de Investigación, pero también pueden resultar decisivos los pasos que dan aquellas personas que investigan en una materia concreta o en un ámbito geográfico. La aportación que pueden hacer a grupos o comisiones de trabajo, basadas muchas veces en la entrevista o la recopilación de documentos, pueden resultar una una nueva fuente nada desdeñable.

Nuestra realidad, o la que yo conozco al menos, es una ausencia generalizada de grupos de investigación (recientemente compensada por los imprescindibles- trabajos de localización de fosas) y una presencia testimonial –al menos geográficamente- de Asociaciones en Defensa de la Memoria.

Contribuir a divulgar los trabajos individuales o de reducidos grupos locales, así como avalar las dificultades que aún encuentran para acceder a Archivos o Registros Públicos, es la propuesta que hago.

Y todo ello, después de constatar las dificultades que en la situación actual nos encontramos:

– Una Ley estatal de Memoria Histórica que,  si bien en su Exposición de Motivos, se refiere tímidamente a las políticas dirigidas al conocimiento de nuestra historia y al fomento de la memoria democrática, circunscribe su actuación al ámbito público.

– El acceso a las fuentes de documentación las amplía exclusivamente a los grupos de investigación que, en términos generales, son también públicos (universidades fundamentalmente) o cuentan con los avales de algún organismo público.

– Asociaciones o sujetos quedan fuera del alcance de esa norma general, lo que contribuye al argumentario de los que se oponen a la filosofía de la Ley.

 

Como ejemplo de lo expuesto, me refiero a Resoluciones como la establecida por la Dirección General de los Registros y del Notariado, que en su Instrucción de 4 de Noviembre de 2008, sobre acceso a la consulta de los Libros de Defunciones de los registros civiles, restringe dicho acceso a los que padecieron persecución o violencia, contraviniendo el art. 22 de la Ley Estatal de Memoria Histórica, que regula el derecho al acceso a los Archivos Públicos (y el Registro, aunque especial, lo es) y, lo que es más grave, contraviniendo el Reglamento del propio Registro Civil que tiene carácter público y debe presumir el interés en el que solicita la certificación, por el mismo hecho de hacerlo.

Algunos registros, en una interpretación torticera de la Instrucción referida, se niegan a la expedición de dichos certificados a quien no pertenece a una investigación científica o cuenta con el aval de una institución, con argumentos tan peregrinos como que se hace una utilización abusiva ante la petición de 18 Certificados, siendo la capital de la región, sede del centro con mayor número de ejecuciones o del único hospital en la Región para la mayor parte de los municipios, remitiendo a archivos privados como los eclesiásticos, en una desconsideración intolerable hacia la aconfesionalidad del estado o hacia la libertad religiosa de las víctimas y eludiendo que el Registro Civil es el único legal que puede dar fe de la filiación de las personas.

De ahí mi propuesta también a impulsar una acción de las administraciones para la retirada de la Instrucción de 4 de Noviembre de 2008 de la Dirección General de los Registros y del Notariado.

 

 

Laredo, 12 de Abril de 2018

Historia 5: El Fuerte de San Cristóbal (Navarra) (III): “Así supe que mi abuelo murió en San Cristóbal”

Carlos siempre había pensado que su abuelo había muerto “por rojo” en la Cárcel de Astorga (León). Eso había oído siempre en casa a su padre y después a su madre, que siempre mantuvo viva la memoria de su suegro.

En Junio de 2006, la familia de Carlos recibe la llamada de un familiar de un represaliado en el Fuerte de San Cristóbal y así conocen que Ramón Lirón Ortiz, pescador de Laredo que había luchado en el bando republicano había muerto en realidad en el Sanatorio Prisión de San Cristóbal, al norte de Pamplona, muy cerca de la capital navarra.

También supieron que había sido enterrado en la ladera del monte Ezkaba, adosado al Fuerte convertido en Prisión y luego Hospital de prisioneros con tuberculosis, cuyas condiciones sanitarias aceleraba sus muertes.

 

002

El encuentro casual del hijo de un historiador navarro fallecido, Jose Mari Jimeno Jurío, de una investigación realizada por su padre en los años 60 facilitó la localización de este cementerio, que familiares de víctimas llevaban años buscando y en la que fue determinante el testimonio de un superviviente de la Cárcel. El trabajo del historiador, por el que había recibido en su día amenazas de muerte, incluía una lista de 73 fallecidos en la que estaba incluido Ramón. Más tarde, los militares hicieron públicos sus datos, que ampliaba la nómina de enterrados hasta 131.

  • “Da rabia, mucha rabia, saber ahora que mi abuelo murió solo y que ha estado aquí, bajo tierra, estos años”

Este es el resumen de la rabia y la impotencia que Carlos expresó al visitar con su esposa las instalaciones del Fuerte de San Cristóbal y el cementerio adyacente y que la prensa navarra recogió en aquella visita en Julio de 2006

 

001 (3)

 

Carlos volvería al año siguiente a colaborar en el primer intento de exhumación de los cadáveres, pero esa es otra historia.

El Fuerte de San Cristóbal (Navarra) (II): “El Cementerio de las Botellas”

Entre el 1 de enero de 1937 y el 6 de julio de 1945, fecha del cierre como penal, consta la muerte de 305 presos, por motivos variados, predominando la “desnutrición” y los “paros cardíacos”. Muchas de ellas estaban relacionadas con la tuberculosis, ya que era centro receptor de otras cárceles con presos convalecientes por esta enfermedad como “Sanatorio Penitenciario”. En el listado, hay 25 en los que figura “traumatismo” como causa de la muerte pero la causa real fue fusilamiento. El 1 de noviembre de 1936 fueron ajusticiados 21 de ellos y los otros cuatro el 17 de noviembre del mismo año. La mayor mortalidad se dio en los años 1941 con 51 personas y 1942 con 61.
Aunque aún no hay constatación, todo apunta a que en esta prisión también se produjeron sacas al inicio de la guerra, como la del 1 de noviembre de 1936, en la cual hubieran muerto 21 reos por “traumatismo”.
A todo lo anterior hay que añadir los 206 muertos en relación con la fuga del fuerte en el año 1938.
Datos recogidos en la entrada “El Fuerte de San Cristobal (I)”

 

Al principio, los presos son enterrados en fosas comunes en cementerios de los pequeños pueblos de la zona, pero los alcaldes protestaron porque ya no quedaba sitio para sus muertos.
Los militares construyeron un improvisado cementerio en la ladera de la montaña, adosado a la fortaleza.
001-3.jpg
Cuando el penal se convierte en hospital, entre 1.942 y 1.945, hay constancia de la muerte de 131 presos, la mayoría por tuberculosis, que son enterrados en este cementerio, distribuidos en filas de 5. El cementerio se preparó para enterrar a unas 400 personas.
  • … son enterrados en el cementerio del fuerte, pero no hay cruces ni lápidas como es usual
La mayoría de las víctimas están identificadas ya que el capellán del Fuerte sepultaba los cuerpos con una botella entre las piernas en la que introducía los datos personales del fallecido. 
  • Eran enterrados con una botella entre las piernas, que dentro contenía un papel que recogía su nombre y las causas de su condena y muerte. Por esto pasa a ser conocido como “el cementerio de las botellas”.

 

  • Hay botellas de todos las formas y colores.  Hay botellas de medicamentos (la mayoría), de licores y alcoholes (de vino, champán, brandy…), de agua y gaseosas, y otras (leche, aceite de almendras…)  En total 131. No son botellas recuperadas del mar, lanzadas por náufragos con mensajes de SOS en su interior, o textos dirigidos a la amada (o amado) que se encuentra al otro lado del Océano.

 

En Junio de 2007, y promovido por la Sociedad de Ciencias Aranzadi comenzó un prceso de exhumación de los cadáveres.

El Gobierno pone en marcha la participación en la Ley de Memoria Histórica y Democrática de Cantabria

El Gobierno somete a consulta pública la elaboración de la Ley de Memoria Histórica y Democrática de Cantabria

La norma busca ser una de las más ambiciosas de todo el país e incluirá un presupuesto específico para abrir las fosas comunes del franquismo

El trámite servirá para recabar la opinión de los ciudadanos y de las organizaciones más representativas potencialmente afectados por la futura ley

La Ley de Memoria Histórica y Democrática de Cantabria entra en la recta final. El Gobierno de Cantabria  ha anunciado oficialmente este miércoles la puesta en marcha del proceso legislativo con la apertura del periodo de consulta pública, un trámite previo que servirá para recabar la opinión de los ciudadanos y de las organizaciones más representativas antes de presentar el texto final.

Se trata de una norma que busca ser una de las más ambiciosas de todo el país e incluirá, como mayor novedad, un presupuesto específico para abrir las fosas comunes que aún quedan en el territorio de la comunidad autónoma más de 80 años después del comienzo de la Guerra Civil, y que un estudio independiente coordinado por el investigador y arqueólogo Ángel Armendáriz cifra en más de 150.

Según explica el Ejecutivo, l a Consejería de Educación, Cultura y Deporte tiene previsto elaborar el anteproyecto de Ley de Memoria Histórica y Democrática de Cantabria con el fin de regular políticas públicas para recuperación de la memoria histórica de los ciudadanos que fueron víctimas de la represión durante la Guerra Civil y la dictadura franquista.

El departamento que dirige Francisco Fernández Mañanes (PSOE) entiende que es “necesario” elaborar una norma que otorgue una cobertura jurídica propia a Cantabria, compatible con la Ley de Memoria Histórica aprobada en 2007 por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatatero (PSOE) a nivel nacional, y que reconoció derechos y estableció medidas en favor de quienes padecieron persecución o violencia durante la Guerra Civil y la dictadura, teniendo en cuenta además la legislación y los acuerdos internacionales en materia de derechos humanos suscritos por España.

Tal y como adelantó eldiario.es a finales de 2017,  e l PSOE quiere pisar el acelerador e impulsar en la recta final de la legislatura una promesa electoral aún incumplida, como es la aprobación de esta Ley de Memoria Histórica de Cantabria que se basa, según recalcan los socialistas, en los principios de “verdad, justicia, reparación a las víctimas y garantías de no repetición”.

En esta línea, el Ejecutivo bipartito ha empezado a trabajar de la mano de las distintas asociaciones memorialistas y familiares de las víctimas del franquismo con el objetivo de llevar al Parlamento de Cantabria “lo antes posible” un anteproyecto de ley que defienda la memoria de los miles de cántabros que dieron su vida por la democracia y la libertad.

“El objetivo de la norma es hacer efectivos los derechos de los ciudadanos a conocer la historia de la lucha por los derechos y libertades, a investigar los hechos de violencia o persecución, y a la reparación por ellos; estableciendo el marco jurídico que dote al Gobierno de Cantabria de las herramientas necesarias para facilitar a las víctimas y a sus familiares la búsqueda y el esclarecimiento de los hechos y la aplicación de medidas individuales y colectivas para la reparación moral, así como las de restitución, indemnización, rehabilitación y satisfacción”, subraya la Consejería de Cultura.

Plazos de consulta

Con el fin de que los potenciales destinatarios de la norma y la ciudadanía en general tengan la posibilidad de participar y realizar aportaciones sobre ella, ha abierto un periodo de consulta pública que comienza de manera efectiva este mismo jueves 5 de abril.

La opinión y las aportaciones de los ciudadanos y de las organizaciones se dirigirán a la Dirección General de Cultura y podrán presentarse en el Registro de la Consejería en Santander o en cualquiera de los lugares establecidos por ley para tal efecto. La consulta pública se abre por espacio de 10 días hábiles y finaliza definitivamente el miércoles 18 de abril.

In Memoriam: Conchita Santisteban

En apenas dos horas despedimos a Concepción Santisteban Castillo, fallecida en el día de ayer.

Hablar de Conchita es hablar de una mujer anónima, como tantas.

Citar a Conchita Santisteban nos acerca al mundo del horror que supusieron los Campos de exterminio, que conocieron su padre y sus dos hermanos mayores, supervivientes de Mauthausen.

Nombrarla también con su apellido materno Santisteban Castillo, es evocar a su madre Silvina Castillo, que tan bien simboliza el mundo del dolor y las tragedias de las mujeres en la guerra civil y posterior represión.

Silvina regentaba una tienda de ultramarinos con fonda en la que se celebraban banquetes, mientras tiene 9 hijos. Poco antes de caer Laredo en manos de los nacionales partió con su familia en dirección Santander, donde lograron coger un barco con destino a La Rochelle, y allí un tren les trasladó a Cataluña, permaneciendo hasta el 9 de febrero de 1939 cuando pasaron la frontera francesa, siendo recluida la familia inicialmente en el campo de internamiento de Argelés sur Mer, trasladadas al departamento de L´Orne, en Normandía, y deportada posteriormente con sus hijas Matilde, Margarita y Concepción y sus hijos Francisco , Alfonso y José Manuel y la abuela Rosa un campo de refugiados en Normandía. Permanece en Sées hasta que al saber que su marido y sus dos hijos mayores habían sido detenidos en mayo de 1939, decide regresar con toda la familia a España en 1940. Al llegar a Laredo encuentra con todas sus propiedades incautadas y la prohibición para realizar una vida comercial para mantener a su familia.

Silvina se entrevista con el Alcalde, un  médico que durante los primeros meses de la guerra estaba detenido y su marido con 2 socialistas más y el director de la cárcel logran sacar y salvar la vida,  que no sólo le niega la ayuda sino que le sugiere que debe marcharse de este pueblo donde no son bien recibidos.

Su marido y los dos hijos mayores fueron internados en el campo de Mathausen, de donde consiguieron salir con vida pero el marido falleció en un hospital de París en 1945 a consecuencia de la desnutrición y la tuberculosis. Su hijo mayor, Manuel, cayó emboscado por la Guardia Civil cerca de Camprodon (Lleida) cuando pasa la frontera con la intención de ir a ver a su añorada madre.

Conchita era el último baluarte femenino de esta saga de víctimas.

Su hermano Ramiro, próximo a cumplir 97 años, simboliza la lucha por los derechos de los deportados y de la exigencia de reposición del honor de todas las víctimas y la exigencia de responsabilidades al franquismo. Fue uno de los creadores, en algún perior presidente, de la FEDIP, una de las asociaciones que más ha peleado por los derechos de los exdeportados. Es uno de los supervivientes españoles que promovieron, con el apoyo de la organización de derechos humanos Nizkor, la querella contra 4 miembros de las SS que cometieron todo tipo de atrocidades en los Campos. En 2009 viajó a Madrid a declarar en la Audiencia Nacional con el también deportado Jesús Tello, ya fallecido. La investigación judicial es hoy papel mojado.

que la tierra te sea leve, compañera Conchita!

La Cárcel de Laredo (I)

Situada al este de la Puebla Vieja, al final de la calle Regatillo, frente a la Iglesia de San Martín o Santa Catalina se situaba la antigua cárcel del Partido Judicial de Laredo.

xx

Plano de ubicación de la Cárcel

Se trata de la misma parcela que en la actualidad  ocupa la Guardería Virgen de Belén.

Antigua Cárcel del Partido Judicial

Fue construida en torno a 1898, dando servicio al antiguo partido judicial de Laredo. Estaba compuesta por varios volúmenes: al oeste un cuerpo cuadrado con patio central albergaba las funciones administrativas, albergando dutrante un tiempo los juzgados municipales y de instrucción. Al este se situaba el cuerpo de celdas con forma semicilíndrica, alojando las celdas que se abrían a un patio circular. La capilla ocupaba una posición central, permitiendo a los reclusos participar en las ceremonias desde sus celdas.

Es probable que el proyecto de la edificación sea obra de Alfredo de la Escalera, arquitecto provincial que sabemos que en 1899 estaba realizando reformas en las cárcel . El edificio fue derribado hacia 1975; el solar que ocupaba fue adquirido en pública subasta por, e, la Fundación Fuente Fresnedo, edificándose posteriormente allí la Guardería Municipal Virgen de Belén.

Laredo 1908-2008 .  Patrimonio Desaparecido

 100 años/100 edificios

Asociación Amigos del Patrimonio de Laredo,  Septiembre 2009

xxx

Planta de la Cárcel

La instalación dejará de tener su uso de Cárcel del Partido Judicial en los años 50, pasando a tener una función de tránsito (corta estancia) para el municipio de Laredo. Durante un periodo que acaba pocos años antes de venderse los terrenos, algunas partes de las edificaciones (las del patio oeste principalmente) se utilizaron como viviendas de gente humilde. El periodo de máxima ocupación finaliza cuando se construyen las “casas de los pescadores”, las populares casas amarillas y las casas de piedra. Con ellos, habitaba en las instalaciones un guardés con su familia, si bien éste ocupaba la antigua vivienda del Carcelero.

 

Historia 4: Niños de Moscú por unas horas

Goyo y Marcelino no entienden nada pero se lo pasan muy bien. Goyo hará 12 años en unos meses, pero Marcelino aún no ha cumplido 8. Son los menores de los 7 hermanos que “salieron adelante” en una familia que había tenido 12.

Cuando se produce la sublevación militar contra el régimen establecido sus dos hermanos mayores se han alistado voluntarios en la milicia. El mayor, Ángel, activo militante anarquista en Laredo, se une al Batallón Libertad de la CNT y alcanza el grado de Capitán. Defendiendo el último bastión del frente Norte, Asturias, cae abatido en Octubre del 37. El segundo, José, aunque no es militante, se alista en batallones comunistas y tiene mejor suerte al lograr salir hacia Francia para seguir combatiendo en zona republicana, en Cataluña. Acabará exiliándose a Francia

Cataluña. Allí está el resto de la familia. La madre, dirigente comunista en Laredo, y el padre, militante de base de la CNT. Mucha significación política para lo que se avecina. Así que la familia es evacuada de Laredo para vía Francia, ponerse a salvo a esperar mejores tiempos en Cataluña, siendo de las primeras familias en seguir este destino. El La Garriga (Barcelona), localidad de acogida de muchos republicanos de otras regiones, son acogidos. Completa la expedición las e hermanas de la familia, mayores que nuestros protagonistas.

Los niños son escolarizados en una de las colonias escolares que el gobierno de Cataluña ha puesto en marcha para los niños refugiados y en ella predominan niños cuyos padres han fallecido o aquellos que han perdido el contacto por las vicisitudes de la guerra.

La tropas franquistas avanzan y todo hace prever una pronta caída de Cataluña y su Gobierno, antes de abandonar camino del exilio la región, prepara la evacuación de los más vulnerables: los niños.

Aquella mañana de mediados de enero todo era ajetreo en la colonia escolar y aquello resultaba divertido a los niños que son conducidos a un tren preparado para su evacuación hacia la Unión Soviética. Y nuestros hermanos entre ellos, que no son conscientes que pasa hasta que el tren calienta motores y comienza a moverse. “Madre, madre, que nos llevan” consiguen gritar los niños, alertando a su madre y sus hermanas que estaban próximas al tren y logran sacarlos por las ventanillas con tren ya en marcha.

  • La Ciudad Condal cayó sin resistencia y la derrota militar trajo consigo el exilio de centenares de miles de personas que tuvieron que cruzar la frontera francesa.

Entre los que salieron hacia Francia no estaba nuestra familia. El día 29, tres días después de la caída de la capital, los aviones alemanes bombardean contra la población civil, causando varios muertos. Entre ellos, su hermana Juanita, con 15 años. Otra hermana, Ángeles, recibe el impacto de la metralla en su espalda y piernas mientras Goyo y Marcelino, “caen rebotados y desnudos por el efecto de la descarga”.

Historia 3: Laredo y Los Cortes de Pelo Femeninos (y 3)

Preparando la Semana Santa

Se cumplen ahora 80 años, de un suceso que va a marcar la vida de unas jóvenes laredanas. Aquel año de 1938, la Semana Santa discurriría entre el 10 de Abril, Domingo de Ramos, y el 17, Pascua de Pentecostés.

La Iglesia de Santa María se preparaba para la Semana Santa, remozando sus pasos procesionales y preparando el templo con sus mejores galas. Todo ello dentro del recogimiento que suponía la Semana Santa en sí y el que también potenciaba el nuevo régimen. También recibía con curiosidad y expectación al Padre Sarabia, joven sacerdote encargado de las Misiones Pastorales que pone en marcha el Obispado de Santander tras la entrada de los nacionales.

Se preparaba la Capilla de San José para las confesiones que iba a realizar el sacerdote y un ayudante técnico eclesiástico, entonces llamado sacristán, que luego se trasladaría a Castro Urdiales, quiso recibirle con una broma que, fuera así o no, acabó en consecuencias dramáticas. Ideó embardunar la celosía que separaba al confesor de las mujeres con excrementos animales, de manera que el confesor pensaba que “aquella mujer olía mal” y la mujer creía que “el confesor traía un olor insoportable”. Acostumbradas algunas feligresas radicales a la nueva política de acusaciones sin fundamento, eligieron a un grupo de muchachas que tenían en común las ganas de vivir,  frente a una nueva sociedad cada vez más gris, por lo que las “beatonas” las consideraban unas irreverentes y, como no, unas rojas. “Eran culpables de haber cagado en el confesionario”.

Hablando con una víctima conocida de la práctica de los Cortes de Pelo sobre su terrible experiencia,  aclaró que a ella sólo se lo habían cortado una vez, añadiendo “PERO EL DÍA QUE ME LO CORTARON A MÍ, ÉRAMOS DOCE”, declaración de gran impacto.

006

Nos aclara que no fue en la Cárcel de Santa Catalina sino en un edificio que ocuparon temporalmente las nuevas autoridades o los nuevos dirigentes políticos, que actuaban con una impunidad absoluta: el Palacio del Marqués de Valtierra, que luego ocuparían las Escuelas de “Pesca” y en la actualidad ocupan, paradójicamente, los Juzgados.

Dieron la orden a un falangista al que, ante los reparos que presentaba, un “superior” le sacó la pistola con la amenaza de “si para mañana cuando llegues no tienen el pelo cortado, pruebas ésta”. Entre lágrimas, nos confiesa la víctima y testigo, cumplió la orden el falangista. Su superior, al llegar por la mañana, tras ver cumplida la orden la culminó obligándolas a tomar un gran vaso de aceite de ricino “para que nos ensuciáramos encima”, añade.

La edad de la víctima hace que su memoria se resienta al pedirle que la fuerce para recordar a sus compañeras y apenas pudo nombrar a cuatro de ellas y con una descripción tan genérica que era difícil identificarlas. Entrevista a entrevista,  casi hemos podido cerrar la nómina de jóvenes víctimas.

La mayor parte de ellas eran unas niñas y el denominador común era su falta de participación en actividades reivindicativas, salvo una de ellas

Gutiérrez Fernández, Fructuosa (María)Fructuosa Gutiérrez, conocida como María “La Tuerta”
  • María, con 22 años, era la única con una cierta práctica reivindicativa en su trabajo.
  • Nuestra testigo, 15 años, un hermano en el frente y luego encarcelado.
  • Otra compañera de 15 años, con su hermano Guardia de Asalto que está en la Cárcel de Laredo en espera de Consejo de Guerra que se celebrará en 1942. (Su sobrina mantiene que la bajaron por la Cuesta del Infierno arrastrada de los pelos hasta el Palacio).
  • Su hermana, a falta de dos semanas para cumplir 18.
  • Otra compañera cumpliría 17 dos días antes, el Lunes de Pascua. Su familia era de izquierdas.
  • Otra más con antecedentes familiares izquierdistas, también tiene 17 años.
  • 17 tiene también la sobrina de un miliciano caído en el Norte de Burgos.
  • Una madre soltera cuya pareja había caído en el Frente de Vizcaya, de 19 años.
  • 19 años tiene la hermana de un condenado a Garrote Vil, ejecutado al mes siguiente.
  • Dos localizadas marcharon a vivir fuera de Laredo y desconocemos su fecha de nacimiento. Tendrán 17 ó 18 años a lo sumo.
  • Nos falta por identificar a la número 12

Todas estas mujeres víctimas sólo nos consta haberlo sido en esa ocasión, salvo la popular “María, La Tuerta” que relataba ella misma toda su vida que le habían castigado muchas veces. Además de cortarle el pelo la ponían a disposición de las monjas del Asilo, que la mandaban a limpiar las casas de los nuevos caciques y, con el pelo cortado, a limpiar de rodillas la Iglesia Parroquial en horas de culto, para ser exhibida.

Varias de esas mujeres, además de las citadas se fueron a vivir enseguida fuera de Laredo. Una de ellas murió joven; quienes la conocieron dicen que atormentada por este hecho.

Historia 2: Laredo y Los Cortes de Pelo Femeninos (2)

En la contienda política hay el intento no ya de vencer al enemigo y perseguirle y apartarle, sino de exhibirle como ejemplo de “bestia”. En tribunales militares farsa se decidía que ciertas mujeres debían ser castigadas por haber contribuido al derrumbe de la moral católica, por haber enarbolado una bandera republicana durante el «dominio rojo», o por haber participado en el saqueo de la iglesia del pueblo. Y así, tras las pruebas «de oídas» de algunos testigos —muchos aprovechaban para vengarse por antiguas rencillas—, se decidía que una mujer debía ser ejecutada o encarcelada durante treinta años. Pero fueron muchas más a las que, sin necesidad de pasar por juicio alguno, raparon, purgaron y exhibieron en la plaza de sus pueblos para escarnio público.

La simbología de una mujer con uno de sus símbolos, el cabello, mutilado era un doble castigo como “roja” y como mujer. El castigo quedaba prolongado durante meses ya que era bien visible.

Pasados aquellos primeros momentos de revanchas y castigos, este tema quedó silenciado como si avergonzara a los propios verdugos y a las víctimas o sus familiares.

Laredo no escapó de aquella práctica y hay numerosos testimonios, algunos personales, que lo corroboran.

De igual manera, hay una “pátina” de silencio, especialmente de familiares vivos, que parecen avergonzarse de aquella situación e imponen un silencio que en vez de proteger a la mujer, la hace víctima por tercera vez.

Aquella noche de Agosto de 1938

Una mujer de Laredo, hija y esposa de pescadores, con cuatro hijos que han participado en la milicia republicana -alguno está detenido, otros en Cataluña, pero ella ignora su paradero- está detenida en la Cárcel Local por acción de un falangista que, además, hace requisas en la casa familiar, propiedad de su madre.

Por orden de la abuela,  la hija sube una noche con un colchón y mantas para su madre y relata la película que quedó grabada para siempre en su mente:

  • “Entré en la cárcel y el espectáculo era dantesco. ¡que palizas estaban dando a Agustín “el Churrero”; a Alfredo Talledo “el Manco”: culatazos en el muñón para hacerle sangrar; que patadas a tu tío José Negrete; y a Jesús Fuentecilla. Se ensañaban con Paquito Aja”

(Joaquín Aja, “Francisco” había intentado huir en barco con su cuñado y fueron detenidos. Sus expediente carcelario fijan el día 8 como el de su detención, por lo que los hechos sucedieron este día o el siguiente)

peladas

“Además de mi madre había más mujeres: la abuela de la de la Farmacia; la soltera de los Deustúa; “la Planchadora; “la de La Pesquera”, una menor de unos 16 años,… En una celda había otras dos de Laredo -con los hijos en una celda próxima. Había, además, dos de Ampuero y una de La Junta de Voto”

  • “Entraron unos falangistas de Ampuero y de Voto y con otro de Laredo les cortaron el pelo a la de la Pesquera (militante del PC), a la menor (de las JSU) y a las vecinas de fuera.
  • En su celda, se lo estaban cortando a dos amigas. Una de ellas clamaba que no sabía dónde estaba su marido (anarquista que había estado procesado por los sucesos de Octubre el 34 e indultado por el Frente Popular) mientras llamaba a su hijo <<Hijo, mira lo que le hacen a tu madre>>. ”Al día siguiente les dieron aceite de ricino y las sacaron por todo el pueblo”” (nieto del anarquista)
  • Estaba también Doña Pepita, la maestra, pero esa estaba en el piso de arriba, donde los despachos”

A Doña Pepita no se sabe si le cortaron el pelo o no, porque se desconoce como y cuando abandonó la Cárcel y Laredo, donde nunca volvió, pero fue víctima de acoso por parte de un falangista encaprichado con ella, del que se libró varias veces amenazando con tirarse desde las ventanas del piso superior, donde curiosamente había sido encerrada, lejos del resto de detenidos.